sábado, 28 de mayo de 2016

El post final sobre las mochilas Kanken

Hola qué tal festival. Hace poco llegué a mi casa (este post comenzó a ser escrito el jueves 26/05), una vez más estoy resfriada, una vez más estoy agotada, pero en este preciso instante me siento particularmente alegre porque en todos los meses que llevo trabajando, nunca había podido llegar a mi casa con suficiente energía para poder escribir de forma medianamente competente. Yo no pretendía escribir hoy y mucho menos sobre este tema, pero un tweet que recibí mientras me preparaba un tecito antes de meterme a la cama me motivó a finalmente actualizar y zanjar un tema que, siento, nunca terminé de dejar claro: mi opinión y mi experiencia con las mochilas Kanken.


Como quizá algunos ya sepan, hace alrededor de un año adquirí mi primera Kanken en un intento de mejorar mis problemas a la espalda. Emocionada y, hasta entonces, satisfecha, escribí una entrada aquí mismo contando mi experiencia, hasta que un buen día me di cuenta que la Kanken que había comprado como original era en realidad una imitación. Esto no habría sido ningún problema (porque la mochila funcionaba bien) si no hubiese sido porque había pagado el precio de una original por ella, el que había sido bastante alto (casi $50.000) y nada fácil de ahorrar.

Me puse pesada con la persona que me había vendido la mochila y raudamente me devolvieron mi dinero. La Kanken falsa me había salido tan buena que pensé en volver a adquirir una igual por el precio real que tienen (el cual, lógicamente, es menor que el de una original) pero como quería una mochila que me durara la mayor cantidad de tiempo posible y ya me había organizado tanto mental como financieramente para gastar esos $50.000, decidí lanzarme y comprarme la misma que me había comprado antes, pero esta vez de un vendedor autorizado y asegurándome de que fuera una mochila original. Alegre con el buen desenlace de mi historia decidí hacer un video contando mi experiencia con la estafa y pasando el dato de todas las formas en las que, descubrí, se podía verificar la autenticidad de una mochila Kanken, sin embargo, por motivos en los que no ahondaré, borré el video.

El video borrado dejó la información que inicialmente había querido compartir un poco al aire. Como no he borrado el post en el que “comparto” o “anuncio” el video de “El caso Kanken” (siempre me gustó ese título), varias personas han llegado al post pensando que van a encontrar información que les podría ser de ayuda pero al final: nop, no está. Lo mismo con las personas que llegan a mi post en el que cuento mi primera experiencia con las Kanken, pero al final resulta que no vale porque la mochila no era la que se suponía que era.

Una de las cosas que siempre ha enriquecido más mi corazón ha sido el sentir que puedo ayudar a alguien aunque sea en la forma más mínima compartiendo lo que sé, lo que he experimentado o lo que me gusta. Es, por lo mismo, que siempre me ha gustado compartir datos y experiencias que han aportado positivamente a mi vida y que podrían, potencialmente, aportar a la vida de alguien más; desde un buen libro hasta la página a través de la cual los encargo o una mochila que ha disminuido mis sufrimientos de la espalda.

Desde que borré el video de “El caso Kanken” he recibido varios e-mails y mensajes por Facebook e Instagram de personas que aún desean saber cómo distinguir una Kanken original de una imitación o que aún no están seguras de si vale la pena adquirir una y gastar la millonada de dinero que valen. Aunque he intentado ayudar a cada una de esas personas individualmente, llevo ya un tiempo sintiendo que la forma más eficiente de cooperar en este tema era simplemente escribiendo un post actualizado sobre él. Así que aquí estoy, para escribir mi ultimate post sobre las mochilas Kanken” y compartir con ustedes lo que me parecen las mochilas tanto después de haber tenido una falsa como ahora que llevo ya más de medio año con una verdadera. Mencionaré, también, todas las formas que recopilé de internet para diferenciar una Kanken original de una imitación y la forma en la que me di cuenta que me habían estafado.

Después de aquél tremendo preámbulo, intentaré ser concisa.

La historia

Tal y como mencioné un poco más arriba, me decidí a adquirir una Kanken porque quería una mochila que fuera bonita pero además fuera reconocida por aliviar el peso en la espalda. Me habían dicho que las Kankens eran además impermeables, muy resistentes (que personas que las habían comprado cuando iban al colegio, a los 40 años seguían usándolas) y que además mejoraban la postura, por lo que después de varios – largos - semestres universitarios cargando el notebook en una mochila Jansport, sufriendo de la espalda y empeorando mi ya mala postura, me decidí a hacer la inversión.

La primera Kanken (falsa) la compré a través de la página www.wandererco.cl. Afortunadamente, según estuve mirando, la página ya no vende Kankens y ahora se limita a vender sus mochilas propias (bien). La mochila llegó bien, a primera vista todo lucía auténtico, y cumplió inmediatamente con lo que necesité: aliviar la espalda. Esto parece ser una facultad de la forma en la que están dispuestos los tirantes de la mochila, son cruzados.

La Kanken falsa cumplía con:

1. Resistir bastante bien al agua
2. Aliviarme la espalda
3. Ser bonita (frívolo, pero para qué estamos con cosas si yo quería una mochila bonita)

Sin embargo, comencé a sospechar de su autenticidad después de dos señales:

1. Juntarme con una amiga que tenía una Kanken original y darme cuenta de que tanto la tela como los broches de nuestras mochilas eran distintos

2. Al mes de uso, darme cuenta que los cierres de la mochila se estaban pelando y la mochila se estaba deshilachando por dentro cuando las originales prometen durar una vida.

Alarmada por estas dos señales, investigué en internet y encontré varios detalles en los que fijarse a la hora de juzgar si una Kanken es original o no. Hay algunos signos que todavía me parecen un poco imprecisos, así que compartiré los que a mi juicio me parecen los más prácticos (y adjuntaré fotos, EEE). Cabe destacar que estoy lejos de ser una “experta en Kankens” por lo que sugiero llevar a cabo una investigación exhaustiva y personal antes de intentar devolver una mochila por presunta estafa.

Formas de identificar una Kanken original versus una imitación

1. En primer lugar, la tela. La tela de las Kankens originales es lisa (al menos todas de las que he sabido a lo largo de mi vida) y no debería notarse el “entramado” del hilo. La primera Kanken que me compré, la falsa, estaba hecha de una tela y un entramado como con un “punto” más notorio.

2. En segundo lugar, es importante fijarse en la etiqueta que viene al interior de la mochila y trae escrito el modelo de ella. Existen distintos tipos de modelos de mochilas, por lo que tendrán que buscar en internet el número de la de ustedes, pero lo más importante es que la etiqueta sea de una especie de plástico que parece tela y donde se puede ver el entramado y que tenga bien escrita el nombre de la marca: Kanken, con un circulito sobre la A. En mi Kanken falsa el nombre venía escrito con un tilde (Kànken, muy chanta).

Las dos anteriores son, en mi opinión, las formas más reveladoras de distinguir una Kanken original de una imitación y fueron las que confirmaron la estafa que me habían hecho, sin embargo, hay dos detalles más que se pueden considerar para estar todavía más seguros.

3. Los “broches” de la mochila o los “cositos” con los que se ajustan los tirantes en modo bolso en lugar de modo mochila deben tener en su interior la inscripción “WASA 6” y el costado de los cierres deben decir “Z” o “N” (depende de cómo se mire el cierre) e “YKK”.


4. El entramado de los tirantes debe ser grueso. No debe parecerse al entramado de los tirantes de una mochila corriente, sino que deben ser particularmente gruesos.
Las anteriores son las formas que me parecen más seguras para confirmar la autenticidad de una Kanken, son los métodos que en general sugiero utilizar cuando me preguntan y fueron además los aspectos en los que yo me fijé cuando sospeché que me habían estafado.

Opinión actual

En lo que respecta a mi opinión actual sobre la mochila, creo que el tiempo que llevo con ella más la experiencia que tuve con la Kanken falsa me han ayudado a observar tanto sus virtudes como defectos con más objetividad; concretamente creo que es una buena mochila, pero es menos espectacular de lo que pintaba antes de que la comprara.

Primero quisiera eliminar un mito inmediatamente: la mochila no es impermeable. Al menos no la Kanken classic, que es la que yo tengo y la que, según he visto, parece ser la más solicitada. No se moja inmediatamente pero la otra vez que llovió fuerte sobre Santiago, si bien mis cosas no se empaparon, sí se humedecieron, por lo que no sugeriría que este fuera el motivo principal para adquirir una Kanken. Si no me equivoco creo que existen otras mochilas de la marca que son impermeables, además Fjallraven es una marca outdoor, pero el modelo clásico de Kanken no lo es y esto es algo que también reforzó el vendedor que me atendió en Volkanica, la tienda distribuidora oficial de mochilas Kanken donde compré la mía.

En lo que respecta a la impermeabilidad de la mochila, quisiera añadir que la primera Kanken que tuve, la falsa, creo que al ser de un material más plástico que “telístico”, a pesar de que no era estrictamente impermeable, repelía más el agua de lo que lo hace la Kanken original. Esto también le permitía mantenerse más limpia de lo que se mantiene una Kanken auténtica, aspecto que ha resultado un poco irritante: las Kankens originales se ensucian con extrema facilidad y lavarlas es un poco latero.

En lo que respecta a aspectos positivos de la mochila, creo que lo más destacable ha sido la durabilidad de la mochila y la promesa que más se cumple: aliviar la espalda. La mochila no es mágica, pero insisto en que la disposición de sus tirantes algo logra, distribuyendo mejor el peso, generando menos dolores de espalda y si bien quizá no mejora la postura, al menos no la empeora, cosa que sí hacen otras mochilas.

Resumiendo y comparando mi Kanken original con la experiencia que fue la falsa, voy a emitir un juicio polémico: creo que el único motivo por el que valdría la pena gastar $50.000 (ahora creo que incluso subieron un poco de precio) sería si quieren una mochila que les dure durante mucho tiempo. Es aquél, de hecho, el único motivo por el que no me arrepiento el haberme comprado la Kanken original en un lugar de haber ocupado el dinero que me devolvieron en comprarme una falsa a precio “apropiado”.

Por otro lado, si buscan una mochila bonita aunque quizá no muy duradera, que alivie la espalda, que “se porte bien” durante las lluvias (aunque no sea impermeable) y que no se ensucie con demasiada facilidad, creo que una imitación de Kanken, adquirida a precio no-de-estafa (si bien creo que no son baratas, al menos cuestan menos que una original), valdría más la pena. De hecho, si en algún momento tengo dinero y tengo ganas de comprarme otra mochila, creo que buscaré una Kanken falsa de un color bonito, un precio razonable y chaopescao.

Como soy una ñoña y me gusta hacer gráficos y tablas explicativas, hice una que también resume mi experiencia:

Criterios
Kanken original
Kanken falsa
Impermeabilidad
NADA
NADA
Resistencia al agua
Ahí nomás
Decente
Belleza
Total
Total
Resistencia de material
Alta
Ahí nomás
Alivio de espalda
Total
Total
Resistencia a la suciedad
NADA
Decente
Precio
CARISIMA
Decente

Eso sí, si necesitan una mochila bonita, que no les destruya la espalda y que además sea GRANDE, les recomendaría la línea Kanken pero en sus otros modelos: Maxi y Big. Si bien son carísimas, creo que resultan realmente eficientes y seguras para alguien que necesita cargar con muchas cosas y mucho peso. De hecho, conozco a una persona que estudia arquitectura, tenía que cargar regularmente con infinitas cosas, su espalda se estaba destruyendo, pero desde que adquirió una Kanken de las GRANDOTAS su vida mejoró porque ahora podría guardar todo en la mochila de forma cómoda.  

Dicho lo anterior, creo que estoy lista. En lo que respecta a los lugares para comprar las mochilas, creo que de las falsas se pueden adquirir con facilidad en Aliexpress y Ebay, aunque no me consta, y las originales se pueden comprar en el Drugstore, Providencia (en una tienda cuyo nombre no recuerdo), Volkanica (Suecia 0119, Providencia, Santiago) y creo que http://www.ilovemykanken.com/ también hace despachos a Chile. Espero que esta información sirva de ayuda y ya no se generen más confusiones con mis otros posts. Ahora me voy a seguir bailando en pijama y leyendo “The turn of the screw” de Henry James.

Muchas gracias por leer.

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