jueves, 22 de enero de 2015

The Shining (El Resplandor), por Stephen King

Hace algunos días terminé de leer The Shining (El Resplandor) y mis primeras impresiones se mezclan con la usual emoción de terminar un libro, la usual emoción de terminar un libro tan entretenido, y un gran y profundísimo respeto hacia el señor King.

The Shining

Por motivos que me parecen absurdos y snobs, he oído y leído a muchas personas que se auto proclaman ilustradas en literatura, mirar en menos al señor King. Efectivamente, Stephen King no escribe como Dostoievski, tampoco como Victor Hugo, tampoco como Hemingway, tampoco como ninguno de los autores que históricamente han sido considerados los mejores. Efectivamente, los personajes de Stephen King no son un reflejo universal de la sensibilidad humana ni exploran entre las fibras doloridas de cada uno de nosotros. Efectivamente, la literatura de Stephen King no es de la que trasciende mayormente a nivel vital. Sin embargo, ello no la hace ni peor ni mejor literatura que la de los autores previamente mencionados.

Antes de emitir mi opinión respecto al libro en sí, quisiera ser sumamente enfática: Stephen King es un grandísimo autor, y que merece el respeto de absolutamente toda las personas que aprecian la literatura. Pues si bien no tiene las características que mencionaba anteriormente, sí tienes otras que son exactamente igual de válidas y destacables: Stephen King es un autor con una creatividad alucinante, capaz de escribir una cantidad absurda de libros, todos con una escritura impecable y de maravillosa calidad, y que es capaz de mantener al lector absorto desde la primera letra hasta la última.

Por supuesto, siendo autor de tantos libros, existe la muy alta probabilidad de que si leyéramos varios de sus libros, habrían varios que no nos gustarían ni satisfarían del todo (en mi caso, me han gustado 3 de 5). Sin embargo, algo que pude notar personalmente, es que incluso sus libros que no me gustaron, estaban escritos de forma maestra. Y si no me gustaron, no fue por falta de habilidad del autor, sino por mero gusto personal. El mismo motivo por el que prefiero el helado de chocolate por sobre el de piña.

Dicho lo anterior, y habiendo dejado en claro que Stephen King no merece más desprecio de los llamados “lectores intelectuales”, procedamos a lo que me pareció el libro: espectacular.

¿Por dónde partir? Siempre que procedo a decir cosas positivas de un libro me abrumo en este punto. Quizá podríamos comenzar por la sensación, por el delicioso susto que genera Stephen King y que lo ha transformado en uno de los más importantes exponentes del género de terror.

Tal y como mencioné en previos comentarios sobre libros de terror (que pueden leer aquí y aquí), asustar a las personas es actualmente tarea difícil. Años atrás, cuando el libro fue originalmente publicado (1977) es probable que todavía fuera sencillo, pero actualmente, con pocas cosas todavía sin una explicación científica y un mundo híper-tecnologizado en el que rara vez se está completamente solo y desamparado (siempre acompañados por la tenue luz del celular y el saber que al otro lado nos espera el chat con Fulana o Mengana), es difícil. Lo prueba lo complejo que se ha vuelto el crear películas de terror que realmente asusten, y todavía más difícil: libros, que no poseen imágenes ni sonidos ni screamers para aterrorizarnos. Sin embargo, si bien Stephen King no nos va a hacer saltar del horror ni quedarnos pegados en el techo, cuando estamos leyéndolo en silencio, a las 3 de la madrugada, logra sacar escalofríos. Y para los que nos gusta el terror en lugar de subirnos a montañas rusas, esa es la deliciosa sensación que se busca al leer un libro de terror. Y Stephen King cumple.

Las descripciones del señor King son tan precisas que en pocas líneas (las cuales están cuidadosa y bellamente construidas, algo que aprendí al ser ésta primera vez que lo leo en su idioma original) logra sumergirnos en el contexto de forma maestra. Estamos allí. Conocemos a los personajes, y poco a poco se nos van entregando datos de forma inocente que poco a poco nos comienza a advertir las cosas que podrían salir mal en el futuro del libro. A ratos, algunos fragmentos de información o incluso algunos personajes parecen innecesarios y gratuitos, pero si hay algo que se debe saber de la literatura del señor King es que absolutamente todo es importante y nada es injustificado.

La trama de The Shining y la emoción que provoca en los lectores se cuece al igual que las ranas (o eso dice el dicho – valga la redundancia -). La echa en una olla con agua fría, va soltando poco a poco las señales, el caos, la historia, el trasfondo y las llagas personales de cada uno de los personajes, y antes de darnos cuenta, el desastre es inminente pero no sorpresivo, porque todas las piezas han ido calzando lenta y perfectamente.

Se podría pensar que al estar todo construido de forma tan coherente el libro se podría volver predecible y aburrido, pero de alguna forma que desconozco, Stephen King se las arregla en The Shining para que esa “predicción”, al contrario de lo que se podría esperar, genere todavía más expectación y angustia en el lector al tener más conciencia que los personajes de lo que se está cociendo, de lo que está pasando, del desastre que se avecina y los desastres que se podrían avecinar.

Respecto a la precisión humana de los personajes, si bien anteriormente decía que Stephen King no genera personajes que sean aparentes “reflejos universales y emocionales de la humanidad”, sus personajes no dejan de estar construidos de forma realista y precisa. No son personajes que con sus tormentos pretendan identificar al lector, pero sí son personajes que universalmente se sabe que existen, y su relación con el universo y el conflicto es certera, veraz y coherente. Por ejemplo, los antecedentes de alcoholismo y falta de control de la ira en Jack Torrance son coherentes con su posterior propensión a ser el que el hotel escoge poseer. Y la maternidad cuidadosa de Wendy, con el no querer igualar el comportamiento de su madre extraña y violenta.

Una herramienta interesante que utiliza King en The Shining, son las analogías internas. Me parece que es un tanto difícil adaptarlas a analogías universales (aunque eventualmente podría hacerse) pero sí calzaban de forma muy precisa en el contexto del libro y de los personajes. Al final, las analogías son técnicamente construidas por el personaje, para el personaje. Por ejemplo, la analogía constante que se hace a lo largo del libro entre el conflicto interno de Jack Torrance y un panal de avispas. No quisiera dar mayores detalles, porque es interesante leerlo en el libro. Sin embargo me pareció que era un detalle digno de mencionar. Pues si bien la literatura de Stephen King, creo, se preocupa más de lo que se cuenta que de la forma, la forma no deja de ser literariamente bella y maestramente expresada.

Acorde a lo anterior, prosiguiendo un poco con la forma en que Stephen King escribe, algo que siempre disfruto muchísimo de sus libros (y que al menos se repite en los 5 libros suyos que he leído) es la cinematografía de su relato. Es sumamente interesante y marcada la forma en que lo que uno imagina a medida que lee, se parece muchísimo a una película: los repentinos cambios de escena, los flashes en las mentes de los personajes, los encuadres, la precisión visual (pero imaginada) de la emoción que el autor quiere conseguir (como el caos del pánico o el orden de una alucinación calma), y así.

Además de dejar muy en claro que el libro es entretenidísimo y me encantó, encontré fascinante lo bien conseguido que estaba el hotel “embrujado” y las situaciones de caos y tensión. La forma en que los eventos paranormales comienzan a literalmente perseguir y destrozarle los nervios tanto a los personajes, y en menor medida, a los lectores, con una ensalada imaginativa de estímulos perturbadores.

The Shining

Para ir cerrando con el comentario, siempre me parece entretenido notar las pequeñas influencias de algunos autores en otros, y me emocionó encontrarme a Shirley Jackson (de quién también escribí una reseña hace algúntiempo) en la narración de Stephen King. No solo de forma literal, sino que también en la forma en que The Shining está escrito. Ya mientras leía el libro, al notar que era el hotel el ente antagónico y no los espíritus o entes o recuerdos que vivían en su interior, comencé a evocar poderosamente a The Haunting of Hill House. Posteriormente hice algunas investigaciones y noté que no era solo una sensación personal, sino que una visión bastante oficial: The Shining está considerado una especie de… “cover” (en términos musicales) o “versión” (modificada, claramente) de la máxima obra de la querida Shirley. En ambos libros la casa o el hotel son los antagonistas, en ambos tenemos a personajes con poderes psíquicos que se ven afectados negativamente por el lugar en el que se encuentran (Eleanor en la obra de Shirley, Danny en la de King), en ambos el “lugar” (la casa o el hotel) quiere absorber a quienes tiene en su interior, y en el proceso los enloquece completamente, como es el caso de Eleanor y Jack Torrance.  

¡No podía olvidarme de mencionar la película! ¿se parecen? La verdad verdad verdad, es que ví la película hace muchísimo tiempo, por lo que no recuerdo demasiados detalles (lo que fue positivo a la hora de leer el libro, pues realmente me trajo sorpresas, no me sabía toda la trama). Sin embargo, hay partes que sí recuerdo, que son tajantemente distintas y el mismo King ha dicho variadas veces que detesta la versión de Stanley Kubrick debido a la grosera arbitrariedad con que modificó la historia (algunos dicen que hubo hasta una suerte de “bullying” entre ellos, se los dejo a su propia investigación).


Para dar algunos ejemplos, podríamos partir diciendo que el final es completamente distinto, así de tajante. Completamente distinto. Respecto al rol de los personajes: en la película, Wendy no parece una mujer de mucho valor, lo único que hace es pasárselo gritando y siendo histérica. En el libro, además de la variante física (Wendy es rubia, no morena), la madre de Danny si bien es sobreprotectora y a ratos un tanto exagerada, sin duda es muchísimo más valiente, luchadora y estable que la que se presenta en la película. Respecto a Jack, según entiendo en la película se omiten detalles de su descontrol previo (con el alcohol y la ira) por lo que la forma en que se desarrolla su “posesión” por el hotel, sería distinta. Y Danny… una amiga ya me lo había dicho, pero después de leerlo pude confirmarlo: Danny es uno de los personajes más importantes en el libro, si es que no el más importante, y a la vez es un pequeño muchísimo más inteligente e interesante que el que se muestra en la película.

Respecto a otros detalles, en ninguna parte aparecen las gemelas invitando a jugar a Danny y Jack jamás utiliza un hacha para atacar; lo que utiliza es un mazo de roque, lo que acorde a lo que se explica en el mismo libro, es una versión previa al croquet, con mazos muchísimo más grandes y pesados que los utilizados en el croquet. No hay “here’s Johnny” pero sí está la escena en la que se asoma la cara de Jack mientras Wendy está en el baño muriéndose del terror. Es probable que hayan muchísimas más diferencias, pero les ruego que me disculpen el no recordarlas al haber visto la película hace tanto tiempo (eso sí, pretendo volver a verla durante estas vacaciones).

¿Es mejor la película o el libro? Diría que son cosas distintas. Las películas de Stanley Kubrick son tan geniales, que aunque haya modificado cosas de forma grosera, lo que recuerdo de la película es que era buenísima. Y no soy solo yo y mi vaga memoria, sino muchísimas las personas que la consideran una película formidable. Además, al ser una película tiene muchísimos detalles que un libro sencillamente no tiene, partiendo por el aspecto audiovisual. Sin embargo, el libro también es genial. Es más detallado, más preciso en el desarrollo de la historia, e igualmente entretenido. Al final, son experiencias distintas, por lo que les sugiero experimentar ambas: tanto la película como el libro. Lo que me lleva a cerrar este comentario con un sí, usted debe leer éste libro. Y sí, voy a querer leer Doctor Sleep.

Sinceramente no pensé que el comentario fuera a resultar tan largo, les ruego que me disculpen si a ratos los aburrí un poco con mi cháchara, pero éstas son las cosas que pasan cuando lees un libro que te gusta mucho y que intentas desmenuzar todo lo que se pueda. Como siempre, muchísimas gracias por leer y muchísimas gracias por comentar <3  

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