miércoles, 31 de diciembre de 2014

Doctor Zhivago, por Borís Pasternak

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Advertencia. La siguiente reseña y crítica literaria es especialmente larga, por lo que se sugiere leerla acompañada de un tecito y un sanguchito, o un quequito, o un pie de limón, o todos juntos.

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Son las últimas horas del año 2014. Ayer me terminé de leer Doctor Zhivago, por Borís Pasternak, y llevo todo este tiempo intentando descubrir por dónde partir. Es un libro tan bien desarrollado, que toca tantos temas destacables, interesantes, profundos y todos igualmente importantes, que se vuelve sumamente difícil el decidir qué mencionar primero y qué mencionar después. Como si lo anterior no fuera suficiente, es un libro que también tiene un especial significado para mí.

Después de pensar y revisar las notitas que fui tomando a lo largo de mi lectura, estructuré el comentario que vengo a hacerles en tres partes: 1. La novela en sí 2. La visión literaria y política, y 3. La visión personal.

1. La novela en sí

En primer lugar, en caso que no hayan oído de la novela anteriormente, sería importante mencionar de qué trata y por qué es una obra tan importante. Doctor Zhivago es una novela rusa publicada en 1957, en Italia, la cual en síntesis, narra las vivencias de Yuri Zhivago y las personas relativas a él. Lo anterior no sería mayormente destacable si no fuese porque Yuri Zhivago es un doctor sumamente idealista, de vocación artística y por ende individualista, que le toca vivir en uno de los periodos quizá más tormentosos de la historia de Rusia y menos apropiado para sus características personales: la Revolución de Octubre de 1917 (también conocida como la Revolución Bolchevique) y tanto sus antecedentes como consecuencias históricas al interior del largo periodo histórico que fue la Revolución Rusa. 

Doctor Zhivago comienza con la introducción de los personajes siendo niños, y se va desarrollando al mismo ritmo que la vida, permitiéndole a los lectores observar en detalle a absolutamente todos los hechos y factores que construyen a cada personaje y cada evento, hasta llegada su adultez y el estallido de la revolución.

La novela fue escrita mientras los hechos se sucedían, y al representar el contexto histórico de forma realista – es decir, sin escatimar en descripciones de la brutalidad, muerte y horror que siempre involucra un conflicto político, especialmente una guerra (recordemos que la Revolución de Octubre, además de involucrar el conflicto usual de una revolución, fue seguida de una Guerra Civil) - fue censurada en Rusia hasta hace poco, y el autor constantemente atosigado por su escritura. El manuscrito llegó a manos italianas, y fue en aquél país, y en aquél idioma que la obra pudo ser presentada al mundo por primera vez. Sin embargo, no fue hasta 1988 que la obra pudo ser finalmente publicada en Rusia y en su idioma original (¿Se dan cuenta, 1988? Eso es solo 5 años antes de que yo naciera). En 1958 (disculpen la cantidad de fechas, pero en esta ocasión me parece apropiado un poco de historia) A Borís Pasternak se le concedió el premio nobel de Literatura por la escritura de Doctor Zhivago, pero se vio obligado a renunciar a él al haber sido amenazado con la tortura de seres queridos y la prohibición de regresar a una Rusia que Pasternak, a pesar de todas las críticas y conflictos, siempre amó.

Dicho todo lo anterior, notarán que Doctor Zhivago es una novela tanto literaria, como política e históricamente destacable. Y es precisamente ello lo que la vuelve una novela tan compleja, desarrollada, profunda, interesante y emotiva. Tanto por su contenido, por su narración, por el contexto de los personajes, como por el contexto del propio autor. Y a un nivel más personal, por la abrumadora similitud entre los contextos tanto de Zhivago como Pasternak, con los de toda mi familia Polaca, especialmente el de mi abuela.

2. La visión literaria y política

Decidí ubicar a estos dos puntos - la literatura y la política - bajo el mismo subtítulo, porque me pareció que en la novela eran dos aspectos que funcionaban de forma complementaria. Por un lado, la narración no podría haber existido sin el activo contexto político de la época, y a la vez, la crítica a este contexto no habría funcionado sin una narración tan armónica y – a mí parecer – tan imparcial como la de Dr. Zhivago.  

En primer lugar, Doctor Zhivago es una obra que está narrada y construida en elementos literarios de forma magistral. Algunas personas argumentan que existió manipulación política de parte de los enemigos de Rusia en la entrega del nobel a Pasternak, lo que me parecería completamente factible, sin embargo, independiente de ello creo que Pasternak  fue de todas formas completamente meritorio de aquél galardón.

Uno de los muchos aspectos que he podido notar que se repite entre autores históricamente reconocidos y que también pude notar en la obra de Pasternak, fue el meticuloso, predecible y a la vez impredecible realismo con el que estaba absolutamente todo construido: desde los personajes y escenarios (descritos como si el autor los hubiese escrito observando una foto), hasta los eventos y la forma en que todos los hechos estaban íntimamente interconectados; como todo en la vida, a fin de cuentas, y aún más en un área geográfica que aunque extensa, en el contexto histórico narrado en general aisló a los países eslavos.

Realista o no (algunos críticos consideran que el siguiente punto, al contrario de mi opinión, le resta realismo a la obra) algo en lo que quisiera poner hincapié fue en el agrado literario que me produjo el que todos los hechos estuviesen íntimamente interconectados. Al leer el libro, desde el principio hasta el fin, casi no existen escenas o personajes insignificantes, y absolutamente nada se olvida a lo largo del desarrollo del libro y su trama. Después del primer tercio del libro, el narrador regresa constantemente a los eventos descritos en el pasado, y se los utiliza de forma ejemplar para explicar de forma exquisitamente precisa absolutamente todos los eventos posteriores.

Tal y como mencionaba al principio de este comentario, y que está relacionado con lo que mencionaba en el párrafo anterior, algo que me pareció sumamente interesante fue el poder observar, primero, la construcción psicológica de los personajes (desde su infancia, con los eventos que los marcaron) y, posteriormente, el desarrollo, la evolución, y las consecuencias de estas psicologías ya construidas con sólida evidencia y meticuloso detalle (es probable que repita la palabra “meticuloso” varias veces durante el comentario, porque si hay algo que me pareció Pasternak al escribir el libro fue precisamente ello: meticuloso). Por dar algunos ejemplos que no son grandes spoilers (pues se dicen tempranamente en el libro), el hecho de que Zhivago creciera sin padre es un aspecto cuyas consecuencias psicológicas se pueden notar a lo largo de todo el libro. Y el hecho de que Lara fuese iniciada sexualmente de forma temprana, siendo aún una niña, es un asunto que también la persigue a ella y a los hechos a lo largo de toda la obra.

Detallando un poco más en la trama, me pareció un recurso sumamente interesante y efectivo (para la crítica sociopolítica de la novela) el hecho de que los personajes, después de ser casi todos amigos de la infancia, volviesen a encontrarse en circunstancias adversas y bandos contrarios en la adultez. Y que a su vez, sus nombres, apodos y apelativos fuesen mutando a medida que ellos mismos cambiaban. Como es el caso de algunos personajes que pasan de diminutivos infantiles, a pseudónimos de guerra. O del mismo Yuri Zhivago, que pasa de ser cariñosamente llamado Yura o Yuroshka, a doctor Zhivago.

Otro punto que me parece digno de mencionar, antes de irnos de lleno a la porción política de la obra, es la armonía que presenta el libro con el ritmo de la vida. Puntos que ayudan a éste ritmo son desde la forma de hacer transcurrir el tiempo, poniendo especial énfasis en la mención de las estaciones y las celebraciones religiosas rusas, hasta la variedad de temáticas que abarca la novela: romance, misterio, guerra, dolor, tristeza, alegría, agotamiento, casualidad, compañía, soledad, etc. Siendo todos los anteriores, aspectos que de alguna u otra forma se hallan presentes en absolutamente todos los tiempos y todas las vidas.

Ahora, pasando al vínculo que tiene la novela tanto con la historia como con la política, un punto que me pareció sumamente destacable fue la narración desde una perspectiva civil, neutral e imparcial, permitiendo generar reflexión y diálogo entre los lectores. Por ejemplo, a lo largo de la novela, doctor Zhivago manifiesta su opinión sobre el contexto en el que se encuentra, y si bien aquella opinión representa una de las muchas que podrían encontrarse frente a la Revolución Rusa, Pasternak también nutrió su obra con una amplia variedad de personajes que proponen argumentos distintos de los de Zhivago. Coherente con lo anterior, Pasternak le entrega la posibilidad a sus lectores de simpatizar con diversos argumentos, compararlos, considerarlos todos, y formarse una opinión entrañablemente propia.

Inevitable y obviamente, el argumento  y la perspectiva que prima es la del doctor Zhivago, pues es el protagonista de la obra. Sin embargo, no me parece que ello termine generando parcialidad. Además, y ahora añadiendo un poco de perspectiva sumamente personal, me parece que la visión política de Zhivago es en general bastante neutral, tranquila, no-fanática, y se podría decir que en su mayoría estoy bastante de acuerdo con él, las críticas que hace al proceso soviético y la actitud imparcial que adquiere dentro de lo que le permiten las circunstancias.

En general no me gusta hablar de política porque las personas suelen ponerse peor incluso que discutiendo de religión, y además de exaltarse, caer en la soberbia y la violencia, suelen inmediatamente omitir el diálogo y clasificarte en algún sector político. Desde ya quisiera decir que yo no simpatizo con absolutamente ningún sector político, pero sí rescato algunas cosas de todos los sectores, y a su vez crítico y aborrezco la mayor parte de los mismos. Considerando lo anterior, el importante componente político que tiene esta obra, y los antecedentes que construyen mi propia persona, no podía quedarme sin emitir mi opinión respecto a la temática política que se abarca en el libro: el comunismo soviético y la revolución rusa.

Al igual que mencionaba doctor Zhivago en el libro, me parece que todos estamos de acuerdo en que los trabajadores merecen condiciones laborales dignas. Merecen respeto, derechos, reconocimientos. La clase alta necesita consciencia y abandonar esa obsesión acaparadora. Y las personas, todas las personas, merecen educación, salud y seguridad gratuita, de calidad e igualitaria. Algunos de éstos puntos, especialmente el de la educación, se logra con el comunismo (y se puede ver tanto en la ex Unión Soviética como en la actual Cuba), sin embargo, una parte importante de los derechos básicos de las personas, en la práctica, se ven perjudicados por A, B  y C motivos (por supuesto, la vulneración de derechos básicos de las personas es algo que, hasta ahora, ocurre en absolutamente todos los sistemas políticos). Tal y como está descrito en el libro, la Revolución Rusa (al igual que todo conflicto político, a fin de cuentas) fue horrorosa, y más allá de un vano intento de lograr un bienestar general (fin que, tal y como se menciona en el libro, a ratos parecía olvidarse por la inevitable formación de elites en absolutamente todas las esferas) pasó a llevar a todas las personas en sus derechos de individuos.

Un punto en el que me gustaría ahondar, es en el concepto de “individuo”, el cual se presenta con bastante intensidad a lo largo de todo Doctor Zhivago. En la novela, uno de los aspectos en los que más me sentí identificada con Yuri Zhivago y su visión del contexto en el que vivió, fue en la perspectiva de la persona con vocación artística. Lo que a continuación diré es especialmente argumentable y discutible, por lo que me gustaría que me dejaran su visión y opinión al respecto en los comentarios (siempre que sea respetuosa, porque si me van a tildar de facha o comunista, pueden ir inmediatamente despidiéndose de mí): El arte, a mi parecer, es una actividad sumamente individualista. A pesar de que desde diversas perspectivas el arte se podría considerar como un trabajo público, a disposición del público, me parece que el núcleo de la creación artística es la expresión de algo, lo que sea, pero que habita en el interior del artista.

Ahora, en la práctica y según entiendo, parte importante de los principios del comunismo implican que en síntesis: todos debemos trabajar para el bien de todos, por lo mismo, el trabajo que una persona realice debe dar frutos que lo beneficien tanto a él, como a todo el resto de las personas. El comunismo no es individualista, el comunismo (al menos el soviético, y el que se presenta en Doctor Zhivago, mantengámonos siempre en aquél contexto) es colectivista, ergo se preocupa de un bien colectivo y equitativo, y es aquí donde el artista (el artista como Zhivago, y como yo me considero personalmente) no calza del todo. Porque el arte, en su estado más puro y genuino como un pedazo de alma del artista, no tiene un uso práctico. Una sola pieza de arte específica no beneficia a un nivel colectivo ni generalizado, cómo sí beneficia la eficiente producción de maíz, como sí beneficia una apropiada educación, como sí beneficia un eficiente funcionamiento de los sistemas de transporte.

Y es por esto mismo que Zhivago sucumbe a su contexto histórico, y es probable que yo también habría sucumbido, y por lo mismo que sucumbió mi abuela y su familia y tantas otras personas en el régimen comunista de la Unión Soviética. No es solamente el arte: es el no poder ser libremente un individuo, con características disímiles y heterogéneas, distintas, no necesariamente prácticas. Doctor Zhivago, la novela, entre muchas cosas, termina plasmando el creciente decaimiento del artista en un contexto en el que no cuenta como individuo, sino que cuenta como doctor, como camarada, como una mano útil al servicio de las demás personas antes de al servicio de sí mismo. 

Por supuesto todo esto es debatible, y me parece que nunca llegaremos a un acuerdo más allá de nuestras perspectivas personales. La eterna pregunta: ¿Qué es más importante, un bienestar generalizado que merma el bienestar individual, o un bienestar individual que merma el bienestar general? Es una pregunta difícil, porque a fin de cuentas todos somos individuos, y todos somos parte de una sociedad que para funcionar necesita de la cooperación colectiva.

3. La visión personal

Me parece que ya he mencionado bastantes aspectos que a nivel personal transforman a Doctor Zhivago en una novela que me resultó especialmente interesante y significativa. Ya mencioné lo que me había parecido a nivel literario y también político, ambas áreas en las que hice observaciones personales. Sin embargo, en todo momento que me referí estrictamente al libro,  intenté emitir comentarios lo más objetivos y despersonalizados posibles.

Es en este punto que me gustaría decir con todas sus letras que el libro me gustó. A ratos resultaba ligeramente agotador, el tema de los nombres y patronímicos es complicado (aunque es el detalle más nimio) y además es un libro con muchísimos detalles en el cual todos son importantes, tanto literarios (recursos narrativos, descripciones, personajes) como contextuales (datos históricos). Tuve que regresar varias veces y releer páginas que ya había leído para no perderme absolutamente ningún punto, y paralelamente investigar sobre el contexto histórico para poder comprenderlo de forma óptima.

Aprendí muchísimo, lo que como siempre, es de las cosas que más me alegra al terminar un libro. Y además de haberme instruido un poco más en historia, tema que siempre me ha interesado pero para el cuál a veces la memoria me falla, pude instruirme en un punto que ya mencioné anteriormente y que es: mi propia historia y la de mi familia.

Toda mi familia materna, de mi abuela hacia atrás, es polaca, y todos viven en Polonia. A los 18 años, cansada y horrorizada de las dificultades con las que se vivía en su país natal, mi abuela se casó con mi abuelo (chileno, que se encontraba estudiando en Polonia) y vinieron a vivir acá, un lugar que era un paraíso de alegría y calidez en comparación con la triste y fría Polonia eternamente pisoteada, primero por los Nazis y después por el régimen Comunista.

Antes de venir a Chile, la vida de mi abuela y su familia se parecía mucho a muchos libros y películas, pero como es de inferir, especialmente a Doctor Zhivago. De hecho, crecí escuchando narraciones tan fascinantes como horrorosas que siempre he sentido como un deber moral el plasmarlas en un libro hecho y derecho. Como las fronteras de casi todos los países eslavos han cambiado infinitas veces a lo largo de la historia, la porción europea de mi familia no está solo compuesta por polacos, sino que también por lituanos, eslovacos, y – por supuesto – rusos, entre otros. Además de involucrar también todos los escenarios previamente mencionados, y que también se pueden observar en Doctor Zhivago: los trenes de Siberia, el hacinamiento, los fusilamientos a diestra y siniestra, la hambruna, el frío, la nieve, la violencia, las irregularidades, la pobreza, la miseria.

Fue especialmente poderoso y emotivo leer en un libro – tan bien escrito además – historias que se parecían tanto a las que me contaba mi abuela. De familiares que, huyendo de los diversos conflictos que han azotado a la zona históricamente, viajaban en trenes completamente hacinados por Siberia en los que los niños morían, y los guardias ¿deshumanizados, quizá? lanzaban por la borda los cadáveres a la nieve para evitar infecciones y al mismo tiempo reducir el hacinamiento, mientras la madre se agarraba el pecho y se deshacía en llanto. Historias de tíos, denunciados por vecinos por tener una radio o por sencillamente caer mal, que fueron detenidos y de los que jamás se volvió a saber.

Mi sentimiento al leer el libro, claramente no es algo inusual, especialmente en un país como el nuestro. Por supuesto, muchísimas personas deben sentir lo mismo al leer libros o documentos sobre la dictadura, y en mi familia también hay de aquellas historias. Sin embargo, en mi caso, las historias que más me han impactado y las que son más numerosas, han sido las que se refieren a la 2nda Guerra Mundial y posteriormente al Comunismo y la Unión Soviética. Supongo que también es, en parte, porque mi abuela es de mis familiares más cercanos y estimados junto con mi mamá y mi papá, y por ende una de mis familiares con la que más converso y le pido que me cuente de su historia.

Además del difícil contexto histórico, fue emotivo descubrir la historia de mi abuela hasta en los detalles más pequeños; desde la alimentación del doctor Zhivago y su familia, hasta en la construcción de las casas, los nombres, los diminutivos, la forma en que Yuri Zhivago se entretuvo de niño, y la forma en que posteriormente vivió como adulto.

4. Conclusión

Comenzando a sintetizar, Doctor Zhivago me pareció un muy buen libro por dónde se le mire. Su calidad literaria es formidable: sumamente bien escrito, bien construido, de una trama meticulosa y personajes cuyas psicologías son tan complejas como la vida misma. Es además un libro entretenido, interesante, y que trata un tema del que todos deberíamos saber aunque sea en términos generales, desde una perspectiva que a mi parecer es completamente imparcial, justa, y que podría identificar especialmente a las personas que sentimos la necesidad de expresarnos como individuos.

Además, a nivel personal, considerando mi historia y la de mi familia, me llegó especialmente.

En los aspectos negativos podrían considerarse la profundidad y extensión de descripciones algo metafóricas, con mucha tendencia a la poesía (en caso de que no les guste mucho la poesía) y la complejidad del libro en general, considerando temáticas, personajes, eventos y técnicas de escritura. Sin embargo, es un libro que con algo de esfuerzo no cuesta absolutamente nada leer, y que al contrario, termina siendo un agrado y una fascinación.

¿Qué si debería leer este libro? Sin duda alguna. Doctor Zhivago es uno de aquellos libros que todos deben leer aunque sea una vez en la vida. 

Muchas gracias por leer <3

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