sábado, 31 de mayo de 2014

Actualización personal: buenas noticias

Y se fue Mayo, y con él se terminó también mi mala racha, porque he decidido que ya no puede ocurrirme absolutamente nada más malo. En la lista de cosas malas que podían ocurrirme, a principios de Mayo ocurrió la peor, por lo que ya no queda nada peor que pueda pasar. Desde entonces que solo pueden ocurrirme cosas buenas, porque como decía Tyler Durden de Fight Club (Chuck Palahniuk):

“Only after disaster can we be resurrected. It's only after 
you've lost everything that you're free to do anything.”

(Es solo después del desastre que podemos resucitar. Es solo después de 
perderlo todo que eres libre de hacer cualquier cosa.) 

No quisiera asustarlos. No murió ningún miembro de mi familia, nadie murió, de hecho, me ocurrió algo que absolutamente cada ser humano del planeta experimentará en general como mínimo una vez en su vida. Sin embargo, lo común del sentimiento no quita el dolor, el horror, la impotencia, la desesperanza, el sentir que te estás muriendo al perder a una de las personas que más quería presente en mi vida. Lo común del sentimiento no quita que éstos hayan sido, hasta ahora, los peores y más dolorosos días de mi vida.

Es por ello que decidí darme un mes, todo Mayo, para recoger los pedacitos de mi persona y empezar a intentar recomponerme. Porque recomponerme es lo único que podía hacer, porque lo que ocurrió fue algo que ni todo el amor del mundo, ni todas las buenas intenciones de la existencia, ni nada, ni nadie, podía solucionar o cambiar. Los sentimientos son una dimensión en la que muchas veces ni siquiera nosotros mismos podemos gobernar.

Durante el mes que me di para recuperar ligeramente la cordura, para recuperarme a mí misma (porque la pena no se va y probablemente requerirá un buen tiempo para marcharse) también muchas cosas buenas ocurrieron. Muchas tan buenas, que a ratos sentía que estaba viviendo en una dimensión o realidad completamente ajena; habían ocurrido demasiadas cosas que jamás habría imaginado en un espacio temporal demasiado reducido.

A ratos estas mismas cosas buenas me hicieron sentir algo ingrata de mi propia realidad, porque por muy buenas que fuesen, no podía sentirme del todo feliz, era como si me faltara un pedazo del alma. Durante algún tiempo me asusté, porque genuinamente se sentía como si jamás fuese a volver a sentirme feliz. Pero el mes que me di rindió algunos frutos, y puedo decir que me siento notablemente mejor. No bien, todavía no puedo decir que me siento bien, a ratos siento que mi tranquilidad se afirma a una superficie completamente inestable, pero sin duda es mejor a como estaba antes.

He vuelto a sentirme feliz, he vuelto a sentirme emocionada, he vuelto a apreciar – y ahora con más fuerza que nunca – los pequeños y grandes obsequios del universo; y también, por fin, he podido apreciar y agradecer las cantidades inmensas de aprendizaje que me ha traído esta experiencia. Suena muy crudo, pero es increíble lo mucho que se aprende del dolor, lo mucho que se aprende a porrazos.

Hoy vengo a contarles precisamente de todas las noticias que tengo, de todas las cosas fabulosas que el universo me ha regalado y que ahora me producen una felicidad genuina:

¿Por cuál partir? Partamos con las que conciernen al blog.

1. ¡Me afilié a Bookdepository!

Hace algún tiempo le envié un e-mail a los administradores de Bookdepository preguntándoles si no podrían darle algo de feedback al blog considerando que los publicito bastante. Esperaba una especie de gift card que posteriormente pudiese sortear entre ustedes, pero como Bookdepository no tiene gift cards ni nada parecido, me invitaron a participar en el programa de Afiliados, que no es precisamente lo mismo pero… it’s something. Lo más interesante ocurrió después de afiliarme, pero ya les contaré sobre ello.

¿De qué trata la afiliación? Si se fijan, al lado derecho del blog existe ahora un botoncito que los llevará a la página de Bookdepository si hacen click. La gracia del botoncito es que cada vez que compren un libro a través de él, - se supone, todavía no lo pruebo - me llegara el 5% del precio del libro a mí. Leo mis palabras y me parece asquerosamente grosero porque pareciera que quisiera lucrar con el blog, pero les prometo que nada semejante podría estar más lejos de la realidad, por lo mismo me pareció que contarles las cosas con sinceridad sería lo mejor. El botoncito lo puse, en primer lugar, porque eso muy interesante de lo que ya les hablaré, requería que estuviera afiliada, y en segundo lugar, porque no pierdo nada con la posibilidad de generar un minúsculo fondo que podría reinvertir en el blog. Insisto, no me interesa utilizar ese dinero para mí, el único motivo por el que los invitaría a comprar futuros libros a través de dicho botoncito, sería porque con ese dinero (si es que llego a juntar algún dinero) podré realizar sorteos de libros con más regularidad de con la que podré realizarlos si tengo que financiar aquellos libros de mi propio bolsillo. Sin embargo, si no les da mucha confianza, no compren a través del botón, no es tan terrible. Tampoco quisiera que pensaran que me estoy robando su dinero.

2. Eso interesante de lo que les iba a hablar.

Resulta que además de invitarme a afiliarme, los administradores de Bookdepository me invitaron también a participar en un programa especial de reseña de libros para bloggers. Uno de los requisitos era estar afiliado, por lo que tal y como les mencionaba anteriormente, me afilié para poder participar. Y ahora que ya soy parte del programa ¡comenzarán a enviarme libros recién publicados gratis para que los lea y escriba una reseña de ellos!

Todavía me cuesta creerlo, parece demasiado bueno para ser cierto, por lo que tendré que recibir y reseñar el primer libro para creérmelo. Sin embargo, si todo sale bien, esto no debería ocurrir en mucho tiempo porque el primer libro ya viene en camino. Me dieron a escoger entre seis títulos disponibles para reseñar, y yo escogí: “Spirit House” por Mark Dapin. Sé muy poco del libro, según entiendo – en pocas palabras – trata de un abuelito judío sobreviviente de la construcción de la línea del Ferrocarril de Birmania, quién, atormentado por la memoria de sus camaradas fallecidos, descubre que la única persona con la que puede compartir es con su nieto, un niño de 13 años abandonado por una madre que encontró un novio nuevo. De todos los libros disponibles parecía el más interesante, esperemos que efectivamente lo sea.

3. ¡Mi cámara está de regreso! Y el timer remote y el computador vienen en camino.

Después de mucho trabajo y esfuerzo, por fin he empezado a recuperar las cosas que me robaron:

ü  La que ya está conmigo es a quién he bautizado como “la colorina”, una Nikon D5300, maravillosa, con un lente de 35 mm f/1.8.

Foto de baño con mi colorina
ü  Ayer, tan solo ayer, pagué la construcción de mi tarrito. Hace tiempo que quería armarme un buen computador que me permitiera editar videos, fotos, y jugar videojuegos como se debe. Tomó todo Mayo decidir qué piezas tendría, y después de recibir el asesoramiento de varios amigos y conocidos, por fin ayer me tiré a la piscina. Debería estar listo para retirarlo la próxima semana.

ü  ¡Y el timer remote está casi aquí! ¿Recuerdan ese maravilloso controlcito que tenía con el cual podía armar time lapses de las estrellas, o del amanecer, o de lo que fuera? Hace algunas semanas lo encargué y precisamente ayer llegó a la casilla en Chile. No he podido a ir a buscarlo porque ayer salí de clases después de que cerraran, pero el lunes pretendo ir a buscarlo ¡yaju!

4. Vi a una de mis bandas favoritas en vivo.

Creo que nunca he escrito de música por estos lados, algún día lo haré propiamente. Pero el caso es que uno de los motivos que me tiene particularmente recuperada del espíritu y el ánimo, fue que el martes pude ver a A Day To Remember en vivo . Estoy tan vieja, estaba repleto de adolescentes con mucho delineador y yo ahí, con la ropa más cómoda que pude pillar después de salir de mi práctica docente. De cualquier forma lo pasé inconmensurablemente genial  necesitaba escuchar ese tipo de música en vivo, necesitaba disfrutar con la buena onda que transmitieron las bandas (A Day To Remember + Of Mice & Men), y gritar, saltar, cantar y estallar como loca. Los conciertos son mis momentos de éxtasis, de catarsis, de felicidad infinita, de deshacerme de todos mis demonios y repletarme de buenos espíritus. Fue hermoso



Creo que se me acabaron las noticias, pero me parecen más que suficientes. Dentro de los próximos días pretendo volver con la reseña de The Haunting of Hill House (todavía no he podido terminarlo, han sido tiempos de difícil lectura éstos últimos), la consumación de algunas buenas noticias en desarrollo que comenté hoy, y con un concursillo que hace rato quiero realizar.

Si leyeron todo el post, lo agradezco de todo corazón porque la verdad es que no contenía demasiada información de relevancia pública para llegar a ser genuinamente interesante para alguien. Como siempre, agradezco mucho sus mensajes, comentarios, y buenos deseos y les deseo un muy buen... domingo, porque el sábado ya se terminó (snif, lloremos).


¡Un abrazo! y muchas gracias por leer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario