sábado, 26 de abril de 2014

Tips de lectura para personas con poco tiempo.

Hace mucho tiempo que tenía ganas de escribir esta entrada. Vengo recopilando las ideas y la intención hace tiempo, y finalmente el lunes me decidí a escribir esta serie de tips con cosillas que me habría gustado recibir antes de que tuviera que descubrirlas por mí misma. Intenté publicar la entrada durante la semana, sin embargo – para variar – el tiempo escaseó bastante, y además del texto quería colocar algunas imagencitas que amenizaran la extensión del texto. De todas formas, hoy estoy acá, por lo que dejo con ustedes:


Ojalá les sirvan y gusten.

Leer está considerado universalmente como uno de los placeres más fantásticos y maravillosos del universo (personalmente me adhiero a dicha aserción). Sin embargo, muchas personas si bien admiten que les gusta leer, sencillamente sienten que no tienen tiempo para ello, por lo que entre estudiar, trabajar, muchas veces hacer ambas cosas al mismo tiempo, y peor todavía si se tienen familias por las que velar (hijos, pareja, etc), sencillamente muchas personas que gustan de la lectura, ya casi no leen.

Hoy vengo a contarles que sí se puede. Parece un pésimo eslogan publicitario, pero es verdad. Las medidas que hay que tomar para lograr hacerse un tiempo para la lectura son muy sencillas, sin embargo, hay un solo detalle que sí requerirá bastante de su parte, y es lo que suele detener a la mayor parte de las personas. Con este preámbulo es con lo que procedemos al primer tip:

1. Desarrollar disciplina:

Esto es lo único que requerirá de su esfuerzo. Leer y seguir los tips que mencionaré a continuación no se logrará mágicamente, sin embargo, es posible lograr llevarlos a cabo sin demasiada dificultad con esfuerzo, perseverancia, disciplina, y práctica, aspectos que al cabo de un tiempo terminarán desarrollando un hábito de lectura. No sé si los términos que estoy utilizando son científicamente precisos pero, el caso es que se requiere poner un poco de uno. Esta suele ser, en general, la parte más compleja de transformarse en un buen lector, el “tomar el libro”. Actualmente, la tentación de dedicarnos a actividades que requieren mucho menos esfuerzo (como revisar mecánica y constantemente Facebook en el celular) es muchísima, por lo que hasta los mejores lectores caerán muchas veces en ella. Pero es bueno tener en mente que actividades como ésta no ayudan, e intentar, intentar, aunque cueste, dejar el celular o la tele un segundo de lado, y leer. La gratificación posterior será inmensa, y no solo habrán pasado un buen momento, sino que se sentirán contentos y orgullosos consigo mismos, lo que mejorará su autoestima, su amor propio, y sus ganas de vivir. Terminar un libro siempre se siente como haber terminado una carrera.

Procedamos con los tips menos dolorosos ahora.

2. Aprovechar todos los espacios libres menores o “espacios muertos” para leer:

Si bien muchas veces sentimos que en términos generales casi no tenemos tiempo ni para respirar, si nos fijamos en detalle, generalmente existen varios espacios menores a lo largo de nuestro día en los que no hacemos absolutamente nada (o nada productivo) durante algunos minutos. Estos espacios menores pueden ir desde 10 minutos mientras se cocinan los fideos, hasta 1 hora o más que es lo que muchos nos tardamos en trasladarnos de un lugar a otro en micro. Si sumamos todos estos instantes, por lo general nos dan una buena cantidad de tiempo en el que podríamos avanzar un par de páginas. No esperen avanzar la mitad del libro de golpe, pero piensen que una o dos páginas, aunque parezca poco, es avanzar, poco a poquito.

Algunos ejemplos de “espacios muertos” en los que podrían leer (en lugar de ver el celular, como muchos hacemos  - me incluyo -) son:

a) Leer en la micro o cualquier vehículo en movimiento que no estemos manejando nosotros. Muchos estudiamos durante este tiempo. Si algún día tienen el día libre, podrían leer un libro. Para las personas que se marean en vehículos en movimiento, les sugiero siempre llevar con ustedes algún caramelo. Masticar chicle o comer un dulce, por motivos maravillosos y desconocidos (o que yo al menos desconozco) ayuda a no marearse. Yo siempre llevo cantidades ridículas de chicle en mis carteras y bolsos porque me mareo hasta mirando la hora.

b) Leer en el baño. Para las personas que se tardan mucho en el baño este tip es maravilloso. Muchos leen revistas, revisan el celular, y a falta de algo qué hacer, a veces hasta nos dedicamos a leer las etiquetas de las pastas de dientes o champús. En lugar de todo ello, lleven un libro, o dejen un libro en el baño, en lugar de una revista. Cuando a mí me llaman las necesidades biológicas en casa, aunque esté que me hago, corro en busca de un libro y me voy al baño.

c) Leer mientras algo se cocina.

d) Leer en salas de espera.

e) Leer algunos minutos antes de dormir. Todos nos vamos a dormir en algún momento de alguna forma u otra y siempre nos tarda algún tiempo. Dependiendo del cansancio que sientan, a veces puede ser algo complejo leer siempre antes de irse a dormir. Sin embargo, en caso de que no estén haciendo nada relevante antes (como revisar Facebook en el computador, ver tele, jugar algún juego, etc.) no nos cuesta nada desocuparnos un ratito antes de estar desfalleciendo de sueño y acostarnos a leer hasta que se nos empiecen a cerrar los ojos. No hay por qué dejar de hacer lo que estábamos haciendo mucho antes, basta con unos  15 minutos. Aunque a veces me cuesta, intento siempre leer un poco antes de dormir. No se alcanza a avanzar mucho, pero insisto, una o dos páginas es avanzar.

Por ahora no se me ocurren más espacios muertos, pero si a ustedes se los ocurren ¡no duden en compartirlos en los comentarios!

3. Ponerse metas realistas.

Ponerse metas siempre es sano. Las aspiraciones son sanas para el transcurso general y constructivo de nuestras vidas, por lo que ponerse una meta realista y alcanzable en lo que respecta a lectura muchas veces puede servir de buena motivación. He sabido de algunas personas cuya meta es leer 40 libros al año. Personalmente me parece un poco exagerado si se quieren leer libros buenos y que requieran un poco de demanda mental, pero 1 o 2 por año creo que es un buen inicio. También se pueden colocar pequeñas metas a corto plazo. Leer 5 páginas por día, 1 capítulo por día, 1 capítulo por semana. Mi meta anual siempre son 12 libros, más o menos calculando 1 por mes, aunque no siempre suele funcionar así, algunos meses no leo ninguno, y otros, especialmente durante las vacaciones, alcanzo a leerme 3. A veces termino el año justa, y otras veces alcanzo a leer más, pero tener esa meta en mente siempre ayuda con la motivación al saber que tienes algo que alcanzar; tal y como lo dice la palabra, “una meta” donde llegar.

4. Lean libros que les gusten y los entusiasmen en el instante en que lo necesitan.

Muchas veces sencillamente no es el momento para determinado libro. Muchas veces queremos leer X título, pero llevamos 30 páginas y de pronto nos damos cuenta que no está tan bueno como queríamos, que es demasiado sesudo, o demasiado liviano, o demasiado serio, o demasiado poco serio. Con los libros pasa parecido a con las canciones, muchas veces tus ganas de leer X libro dependen muchísimo de tu estado de ánimo, de la etapa por la que estés pasando, de lo que necesites leer. Que no te guste un libro en determinado momento no significa que no te pueda gustar después, sin embargo, en el ahora, considerando tu falta de tiempo, no pierdas el poco tiempo libre que tienes leyendo libros que no tienes ganas de leer.

Infinite Jest, de David Foster Wallace, lleva bastante tiempo esperando en mi librero. Hace mucho que tengo ganas de leerlo, pero tiene un Inglés demasiado avanzado y complejo para que pueda disfrutar leyéndolo durante el año académico. En el verano también lo intenté, pero demandaba más esfuerzo mental del que estaba dispuesta a dar este verano. Por lo mismo, lleva esperando algún tiempo, y así será hasta que sienta que es el momento para leerlo. Ahora, hace poco, intenté leer Invisible Monsters de Chuck Palahniuk. Sigue siendo un libro que quiero leer con mucho ahínco, y sin duda no está abandonado para siempre, nunca abandono un libro para siempre, pero no tenía el ritmo ni el tipo de historia que necesitaba en este preciso instante. Después de algunos intentos, también con Pride and Prejudice de Jane Austen, finalmente me agarró The Haunting of Hill House de Shirley Jackson. Y ahora sí estoy leyendo un libro que tengo ganas de leer, ahora. Un libro que me tiene lo suficientemente enganchada para leer en la micro o llevármelo al baño.

Este tip puede parecer algo poco realista considerando que en Chile los libros son caros y las bibliotecas restrictivas; podría ser algo difícil tener varios libros a mano. Sin embargo, aunque a veces cueste un poco lograrlo, se puede, existen opciones para adquirir libros a precios más económicos. Como muchas otras veces ya lo he dicho, mi opción favorita es http://bookdepository.com , tienen libros baratos, de muy buena calidad y de lo mucho que los quiero deberían auspiciarme. En caso de que les sea sencillamente imposible adquirir libros por éste medio, sus amigos tampoco quieran prestarles algún título, no tengan a nadie a quién pedirle libros, y no conozcan ninguna biblioteca que los satisfaga, les sugiero investigar muy bien un libro antes de comprarlo en las librerías tradicionales. Dense el tiempo de leer las primeras páginas en la librería, busquen comentarios en internet, intenten incluso buscar extractos. Hagan todo lo posible para que el libro que vayan a escoger leer, les guste.

Y finalmente

5. Lleven siempre un libro con ustedes.

Uno nunca sabe cuándo puede aparecer la instancia o las ganas de leer, por lo que les sugeriría que siempre – siempre - lleven un libro con ustedes. En sus mochilas, en sus carteras, en sus bolsos, en sus maletas, dónde sea. Siempre lleven un libro, y si cambian de bolso o cartera ¡no olviden pasar el libro de un lugar a otro también! Yo siempre llevo un libro a todas partes, y siempre que se me olvida, me dan ganas de leer. Es terrible, por lo que para nunca les falte, siempre tengan uno con ustedes.

Así es como terminan los tips que se me ocurrieron y que al menos personalmente sigo o intento seguir todo lo que pueda. Espero no haberlos aburrido demasiado y que los tips realmente funcionen como tips (he repetido tantas veces la palabra “tips” que está empezando a perder sentido) y los ayuden a mejorar su desempeño como lectores y optimizar su tiempo.

Como siempre, agradezco muchísimo sus comentarios <3 al final, saber que las cosas que escribo le llegan o sirven a alguien es lo que me motiva a continuar con el blog, por lo que genuinamente agradezco muchísimo sus comentarios, aportes, manifestaciones de apoyo, cariño, y palabras bonitas.

Por cierto, si a ustedes se les ocurre algún tip nuevo, no duden en dejarlo en los comentarios. Se agradecerá mucho :D

¡Tengan un muy buen fin de semana! espero que nadie tenga que estudiar demasiado. De no tener que hacerlo, léan, jiji. Un abrazo.

PD. Estoy planeando un concurso muy choriflai para éstos próximos días, ojalá se animen a participar cuando lo lance. El premio será bien interesante. Asique atentos, muajaja. 

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