viernes, 10 de enero de 2014

Crítica del libro: “Crónica del pájaro que da cuerda al mundo” de Haruki Murakami.


Antes de que se me sigan acumulando más críticas pendientes, hoy vengo a dejarles mi crítica del libro con el que cerré el 2013: Crónica Del Pájaro Que Da Cuerda Al Mundo por el gran escritor japonés, Haruki Murakami.

Murakami es un muy buen autor. Antes de adelantarles cualquier impresión en particular que tuve del libro, quisiera manifestar mi admiración, respeto e interés por su forma de escribir. Su literatura es bonita, delicada, de creatividad muy fresca (al igual que Kazuo Ishiguro, tal y como planteo en mi comentariosobre la creatividad de otras culturas – click -) y tiene la particularidad de describir los contextos de una forma tan completa y agradable (sin que se vuelva tediosa) que es uno de los pocos escritores que me ha permitido sentirme realmente al interior del libro. Además, las dos novelas que he leído de su autoría (Tokio Blues y el libro en cuestión) coinciden en contextualizarse en ambientes que resultan particularmente gratos. No sé si será una casualidad, una intención particular del escritor, o tan solo su habilidad para describir los ambientes, pero cada vez que lo leo me veo transportada a una dimensión en la que es agradable vivir, sin importar los conflictos que existan en aquella dimensión. Éste sentimiento me era muy usual durante mi infancia, cuando leía ávidamente todas las novelas de fantasía de Laura Gallego, y hace tiempo que no experimentaba esa grata sensación de poder tomar un libro y escapar.

Ahora, lamento decir que a continuación no vienen observaciones positivas.

A pesar de que Murakami es un autor que respeto, me parece que Crónica Del Pájaro Que Da Cuerda Al Mundo fue una obra que se le escapó de las manos. Es un libro grande, casi tan largo como su título en Español, más de 900 páginas. Y si bien su narrativa es entretenida y atrapante, el libro en su totalidad fue una decepción. Siendo más concretos: el final es pésimo.

De las 900 páginas uno lee con bastante entusiasmo y sin absolutamente nada que chistar hasta alrededor de la página 400. Durante ellas, infinitos eventos surreales ocurren, extraños y misteriosos personajes hacen su aparición, y constantemente Murakami nos deleita con una narrativa que se siente como una mañana fresca y soleada.

Haciendo un minúsculo aparte, quisiera mencionar una cualidad interesante que tiene éste libro en concreto, y es que pareciera tener una especie bastante particular de realismo mágico. El realismo mágico suele relacionarse con literatura Latinoamericana, sin embargo, si consideramos algunas de las características básicas del realismo mágico, podemos notar que efectivamente se hallan presentes en el libro, pero en su propia versión sazonada por la cultura Japonesa. Por ejemplo, una característica clásica del realismo mágico: el libro está repleto de eventos surreales, imposibles, aparentemente tomados de sueños, sin embargo en el libro son reales, y el personaje si bien se manifiesta ligeramente extrañado, no cuestiona nada demasiado, acepta con relativa tranquilidad, y absolutamente nadie de su círculo parece sobresaltarse particularmente.

Antes de proseguir, quisiera mencionar otra cosa que hace tiempo quería observar de la literatura de Murakami (no estoy segura si no lo he mencionado antes). Me llama poderosamente la atención cómo los encuentros sexuales entre personajes parecen tener un rol transcendental en la formación de lazos entre los personajes. Es raro y es curioso, porque no es un aspecto característico de la cultura occidental. No sé si será característico de la cultura Japonesa, pero al menos han sido signos que se han hallado en los dos libros que he leído escritos por Murakami. Puede que mi observación parezca obvia, pero es más allá de lo obvio. Es una perspectiva bastante corriente que los individuos que tienen relaciones sexuales tengan un lazo particular, ya sea amoroso, erótico, amistoso, lo que sea, pero es un lazo previo al encuentro sexual. Sin embargo, en el caso de los personajes de Murakami, los encuentros sexuales son previos a la creación de un lazo importante, ergo, los lazos creados son posteriores. De hecho, se podría decir que antes de que los personajes se conozcan tienen un encuentro sexual que textualmente no significa nada, en un principio parecen solo aventuras, sin embargo, después podemos notar que los personajes con los que los protagonistas tienen éstos encuentros, terminan siendo trascendentales en el desarrollo del libro. Es algo curioso. Pero en fin.

Volviendo a la evolución de mi estado como lectora a medida que leía el libro, hasta la página 400 todo iba perfecto. En la página 600 comencé a sentir una ligera ansiedad. Para entonces, Murakami ha creado tantos personajes extraños, tantos eventos inexplicables, y el personaje es tan pasivo y acepta todos los eventos con tanta sumisión, que repentinamente uno comienza a sentir sed de alguna, por mínima que sea, explicación.

La narración era tan buena, y personalmente siento tanto respeto por el autor, que estaba segura que pronto recibiría alguna explicación. Debía ser paciente, disfrutar la narración, y avanzar con paciencia en algunas de las porciones ligeramente tediosas del libro (como excesivas descripciones cotidianas “me levanté, tomé agua, me duché, me lavé los dientes, me comí un pan, dormí, me comí otro pan, tomé agua, y salí a caminar”). Estaba segura que después todo valdría la pena.  

En la página 800 de 900 mi ansiedad por una explicación y una resolución aumentó exponencialmente. “Por aquí deberían empezar a resolver todo esto ¿no?” pensaba. Pero los misterios y los eventos extraños no se detuvieron, y Murakami siguió agrandando un ovillo de situaciones complejas que clamaban por una explicación hasta la página 880, sin exagerar. Faltando entre 20 y 15 páginas para terminar el libro, noté que Murakami comenzaba a intentar desenrollar la madeja, y cuando llegué al final noté que había fracasado catastróficamente en su misión.

El final fue tan malo, que francamente, después de 900 páginas y alrededor de un mes leyendo, quedé indignada y pasé un buen tiempo profundamente enojada con el amigo Murakami.

El final entrega una explicación mínima y ridículamente ambigua al 10% de todos los misterios que son creados durante la novela. El resto es completamente olvidado. Los personajes misteriosos son olvidados, los símbolos que se hallan presentes durante toda la novela también son olvidados, el 90% de los misterios quedan sin resolver. Y no es que Murakami nos entregue demasiadas pistas para poder descubrirlos por nuestra cuenta. Al menos yo no pude, aunque tampoco es como que haya dedicado demasiado tiempo a intentar hacerlo. Si alguien desenredó la madeja de misterios por cuenta propia, sería interesante leerlo. Pero para rematar un mal final, lo que el protagonista del libro pasa buscando toda la novela, ni siquiera lo encuentra totalmente, y él lo acepta con toda naturalidad.

Al final, es como si Murakami se hubiese entusiasmado muchísimo mientras escribía el libro, pero después no hubiese sabido cómo resolver todas las intrigas que él solo armó, dándole al libro que podría haber sido su obra maestra, un final lamentablemente mediocre.

Después de escribir todas estas pesadeces sobre el libro, hay algo, sin embargo, en lo que me gustaría ser muy enfática. Murakami es un narrador tan bueno, que aunque me haya hecho leer durante casi todo un mes para un pésimo final, lo perdono, y aunque esta crítica destroce el final de – creo – su libro más largo, los invito definitivamente a leer otros libros escritos por él. Tokio Blues es un libro precioso, y estoy segura de que alguno de sus muchos libros publicados y celebrados mundialmente debe estar a una altura similar. Personalmente, todavía quiero leer varios de sus otros libros.

Respecto a éste libro, que tiene un muy bonito título, y muy bonitos símbolos que lamentablemente no fueron bien aprovechados, la verdad es que personalmente no me gustó mucho. No podría recomendarles que no lo lean, porque siento que una visión distinta del libro y por ende un eventual disfrute sería completamente factible, sin embargo, les sugiero prepararse cuando lo lean, armarse de paciencia, y prepararse para quizá no lo mejor. Puede que se lleven una sorpresa y les guste, como puede que les ocurra lo mismo que a mí. En este caso los invito a leer críticas del libro por otras personas en el caso de que realmente quieran leerlo. Lo que es yo, me alegra haber terminado y poder proceder con otros libros.

Antes de despedirme quisiera volver a comentar que escribo muchas críticas en Goodreads. Cada vez que me termino un libro, me gusta esforzarme en escribir aunque sea una minúscula opinión de él en Goodreads. Las críticas no son extensas, son en Inglés, y son mucho menos desarrolladas que en el blog, pero si por algún motivo quisieran tener más críticas y de más libros (porque como acá escribo críticas más extensas y desarrolladas, muchas veces no alcanzo a hacerlas de todos los libros que leo) los invito a visitar mi página de Goodreads– click -.

He estado añadiéndole también algunas cosillas más al blog para darle todavía más vida, espero que les gusten. A mano derecha ahora pueden ver un cuadro en el que pueden darle “me gusta” a mi página de Facebook, y también coloqué un gadget de Instagram, en el que soy una participante particularmente activa porque me obsesiona el registro de eventos emocionantes y la fotografía.

Y eso ¡muchas gracias por leer! y que tengan todos un muy buen viernes y fin de semana y vidas cachilupis. 

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