miércoles, 11 de diciembre de 2013

Indignación: "Las ventajas de ser invisible" NO ES EL NUEVO "GUARDIÁN ENTRE EL CENTENO".


Hoy vengo a expresar algo que hace mucho tiempo tengo guardado en mi interior. Puede que muchas personas estén en desacuerdo, pero les rogaría que no se tomaran esto personalmente. La opinión que expresaré a continuación es completamente personal, subjetiva (como todo lo expresado por seres humanos) y adaptada a mis circunstancias. 
Espero no perder con esto a los pocos lectores que tengo del blog.  

Había una vez un libro llamado The Perks Of Being A Wallflower. Era un libro muy simpático, muy humilde y muy bonito. Un mal día a alguien se le ocurrió hacer una película, la película llegó a Chile, y con ella las librerías se llenaron de copias del libro con el póster de la película en la portada (en la que se incluía a Emma Watson, qué más atractivo), bajo el título "Las Ventajas De Ser Invisible" (una traducción que jamás terminó de convencerme). Ignorando el título poco convencedor, la repentina hiperventilación de infinitas jóvenes por el protagonista del libro (muchas encantadas por el físicamente atractivo actor en su portada) e internet que prostituyó varias citas que yo había subrayado con mucha dedicación y amor en mi lectura del libro original ("Charlie, we accept the love we think we deserve" - "And in that moment, I swear we were infinite") colocándola en infinitas imágenes cursis repartidas por todo tumblr... todo iba más o menos bien... HASTA QUE TOCARON AL GUARDIÁN ENTRE EL CENTENO, y alguien osó decir que "Las ventajas de ser invisible" era el nuevo Guardián Entre el Centeno.

El día que leí eso casi se me cayó la cara. En este instante no recuerdo si lo he expresado anteriormente en mi blog pero El Guardián Entre El Centeno es mi libro favorito de la vida, y cuando alguien pudo comparar el libro que personalmente considero una obra maestra de sensibilidad, con ese libro, no supe si reír o llorar.

No quisiera que me malentendieran. The Perks of Being a Wallflower (utilizo su nombre en Inglés porque me molesta profundamente el título en español, no por cursilería, además bajo ese título lo leí yo) es un buen libro. Nadie puede decir lo contrario. Es bonito, es muy sensible, y narra la historia de un jovencito violentado en el proceso de descubrirse a sí mismo, al mismo tiempo que lidia con las angustias de la adolescencia  y todo lo que ella involucra. Pero oír/leer a alguien decir que era "el nuevo Guardián Entre El Centeno" me rompió el corazón brutalmente.

Efectivamente existen similitudes entre los libros. Eso ni yo ni nadie puede negarlo, de hecho, no me sorprendería que Stephen Chbosky se hubiese inspirado un poco en "El Guardián..." para escribir su libro. Efectivamente ambos tratan de jóvenes descubriéndose a sí mismos y luchando contra las angustias de la adolescencia, pero ambos libros son mucho más que eso.


El Guardián Entre El Centeno posee a un protagonista atormentado por las normas sociales, un protagonista completamente atípico y a primera vista antipático. Es un personaje que superficialmente encarna todo lo social y moralmente considerado incorrecto, está lejos de ser un "buen jovencito", nadie jamás lo ha maltratado directamente, y por su comportamiento ha decepcionado a mucha gente. Sin embargo, lo que atormenta a este joven, más allá de su conducta aparentemente irresponsable y grosera (característico de los jóvenes problema en la adolescencia) es una sensibilidad demasiado grande para los límites sociales. Es un personaje observador, detallista, y con una capacidad de amar tan inmensa y tan noble que llega un punto en que destruye los límites de su sanidad mental. Holden Caulfield es el personaje más especial que he encontrado en cualquier libro que he leído, y uno de los con que más me he sentido identificada.

Está bien que ambos sean libros ligeramente parecidos, pero decir que "el libro A es el nuevo libro B" es como tomar todos los libros B de las estanterías y quemarlos, para reemplazarlos con tomos del libro A. Hacer una afirmación de ese tipo es tan terrible, tan nefasta, tan brutal, tan grosera (para cualquier libro) que debería estar prohibido escribirla en las partes traseras de los libros.

El Guardián Entre El Centeno es un libro histórico, y no tiene absolutamente nada de macabro (aunque muchos asesinos lo hayan utilizado como argumento para sus asesinatos). Es hermoso, especial, atemporal (fue publicado en 1951 y si lo leen se siente como si hubiese sido escrito ayer)  y ningún libro será jamás una versión nueva de él. Este libro marcó un hito en la historia, en una generación completa y en mi persona, y nada podrá jamás igualarlo y mucho menos reemplazarlo.

A las personas que leyeron "Las ventajas de ser invisible" y que todavía no me odian por haber escrito esto, les recomendaría mucho que leyeran El Guardián Entre El Centeno. No las invito a que les guste uno más que el otro, pero las invito a identificar las diferencias, a hallar las distintas bellezas de ambos, y a negarse a que uno sea considerado "la nueva/antigua" versión del otro. 

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