viernes, 6 de diciembre de 2013

Breve teoría sobre la frescura de la creatividad de otras culturas.


Hace rato que vengo queriendo hacer mi reseña de Never Let Me Go . Ya ha pasado casi un mes desde que me lo terminé y todavía no puedo escribirla porque cada vez que lo intentaba, me detenía demasiado tiempo en una teoría que tengo sobre la literatura de otras culturas, y después resultaba demasiado complejo recuperar el hilo con la reseña de Never Let Me Go. Es por ello que después de muchos intentos y falta de tiempo, he decidido que primero publicaré mi breve teoría y posteriormente intentaré escribir la reseña de Never Let Me Go.  La teoría que expresaré a continuación puede que sea grotescamente obvia, sin embargo, nació sola en mi cabeza y desconozco absolutamente si ha sido expresada con anterioridad.

Muchas amistades, muchas veces, han intentado sumergirme en el mundo del animé. Siempre comienzan intentando convencerme con tramas espectacularmente atractivas, sin embargo, apenas me muestran un trailer todo se desmorona porque sencillamente detesto las ilustraciones de animé (excepto las de CLAMP). Es por ello que en toda mi vida he visto solo dos series de animé completas: Sakura y Evangelion, pero todas las demás se me hacen visualmente desagradables. Sin embargo, muchas tramas me han parecido genuinamente muy interesantes y realmente he lamentado no gustar de las ilustraciones y perderme de semejantes historia. Fue por ello que un día me descubrí pensando "si tan solo esos animés existieran en formato novela..." y de pronto recordé, torpemente, que la creatividad Japonesa no se reduce solo a animé, sino que también existen muchos y muy buenos escritores Japoneses.

He leído pocos libros de autores de Japoneses. Tan solo Never Let Me Go (de Kazuo Ishiguro), Tokio Blues, de Haruki Murakami, y actualmente estoy leyendo Crónica Del Pájaro Que Da Cuerda Al Mundo también de Murakami. Los tres me han gustado mucho (bueno, el tercero está en progreso pero por ahora va muy bien) y algo que me ha llamado poderosamente la atención de los tres, y que coincide con la impresión que me han provocado las tramas de animés, ha sido lo innovadoras, lo frescas, lo genuinamente creativas que se sienten las historias.

Aquí viene mi teoría: Por supuesto que la creatividad existe en todas partes, en todas las culturas y en todas las nacionalidades. Sin embargo, tengo la idea de que la creatividad se siente menos rupturista para quienes son parte de la misma cultura del creador. Es por esto mismo que la creatividad de autores como Murakami, Ishiguro o muchos creadores de animés se nos (me) hace tan fresca e innovadora: porque es una creatividad que viene de una cultura con bases tan distintas de la nuestra,  con paradigmas vitales tan ajenos, que se siente extrañamente rupturista, innovadora, fresca, maravillosamente creativa para nosotros, que vivimos bajo los estándares y paradigmas de la cultura occidental. En palabras sencillas, es como si la creatividad, dentro de una misma cultura, no se sintiera tan "creativa" versus la creatividad de una cultura distinta de la nuestra.

No quisiera dar la impresión de que considero a los autores de nuestra cultura más malos, para nada. A ratos pueden sentirse y ser objetivamente igual o más rupturistas que los de otras, además de hacer análisis que nos conciernen, observaciones que nos hacen sentir identificados, etc. Sin embargo, siento que en lo que respecta a ficción, la literatura de otras culturas puede sentirse particularmente innovadora y fresca, como un vaso de limonada recién exprimida. Y no lo digo solo para lectores occidentales que lean (por ejemplo) a autores Japoneses. Quién sabe si quizá lectores de otras culturas sienten lo mismo leyendo literatura occidental. Quizá también se siente rara, loca, fresca, innovadora, interesante.

Antes de terminar esta torpe teoría quisiera añadir, eso sí, que dentro de "creatividad de otras culturas" por supuesto que también entran muchas más culturas aparte de la Japonesa. Sin embargo, como de literatura de otras culturas (otras culturas "marcadamente distintas" pues claramente  cada grupo de personas, por pequeño que sea, tiene su propia cultura) solo he leído literatura Japonesa , no me sentí en la posición de ejemplificar mi teoría con otras culturas y autores aparte de los Japoneses. De hecho, por un instante iba a referirme en general a "la literatura asiática" pero luego me percaté que no conozco las creaciones de otros países asiáticos aparte de Japón (por ejemplo, literatura China) para referirme con propiedad a la "literatura asiática". El día que haya leído más libros quizá podré fortalecer y completar mi teoría.

En fin, creo que esto es todo lo que necesitaba plasmar. Creo que escribí mucho para decir tan poco. Tengo que comenzar a aprender a sintetizar. De todas formas ¡muchas gracias a los que leyeron mi torpe teoría! y espero - espero - traer pronto - y finalmente - la reseña de Never Let Me Go.


PD. He estado pensando en quizá hacer la reseña de Never Let Me Go (u otros comentarios de otras cosas) en formato de video blog. Me da un poco de miedo y vergüenza y lo más probable que no lo haga, pero igualmente me preguntaba qué pensarían ustedes ¿a alguien le tincaría?  

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