domingo, 21 de julio de 2013

El cuco.

Un, dos, tres.
Caminas a la cocina, un bocadillo nocturno, delicioso, un sándwich, una galletita, un pedazo de pastel. Son las tres de la mañana, la familia descansa. Hace frío y estás tan apresurado por regresar pronto a tu tibia habitación que te devoras el bocadillo allí mismo, de pié, junto al refrigerador abierto.
El refrigerador se cierra, el estómago satisfecho, la sonrisa en el rostro. Ahora debes regresar a tu habitación, pero olvidaste un detalle: de ida era la luz de tu habitación la que te protegía, ahora, de regreso, cuando apagues la luz de la cocina todo lo que quedará a tu espalda será la penumbra.
Pero por favor, somos adultos, sabemos que no pasa nada en la oscuridad. Además tu habitación no está tan lejos. Tan solo tienes que avanzar por el pasillo, pasar frente a la puerta cerrada de tu hermana, a la puerta entreabierta del estudio, a la puerta cerrada de mamá, y ya estás en tu pieza. Nada que temer.
Observas a tu alrededor, ja ja ja pero qué cosas estás pensando, estaba deliciosa la torta de tres leches ¿ah?, regresemos pronto para volver a la cama tibia y seguir leyendo.
Acercas la mano al interruptor y la apagas. Te apresuras, un escalofrío sube por tu espina, pero qué cosas estás pensando, ya no tienes cinco años ¿ves? no eres tan gallina como para correr dentro de tu propia casa, dentro de tu propia oscuridad, camina tranquilo, como el hombre que eres, impasible, derecho, con calma. ¿Un ruido? tranquilidad, fueron los gatos, no pienses ridiculeces. ¿Otro ruido? insisto, el viento. ¿Ves? ya pasó, si está todo en calma, todo silencioso, todo tranquilo, todo imperturbable. Si prestas atención es a tu hermana a quien puedes oír respirar, escucha, inhala, exhala, inhala, exhala. Una respiración serena, como la que tu deberías tener, cobarde. Pero si la habitación está cerrada, espera ¿estás seguro que es tu hermana? Un, dos, tres. Pero si soy yo quién te sorprende por la espalda, cómo no me viste, tontito, yo también salí por un bocadillo nocturno, deja de moverte tanto ¿no ves que vas a despertarlos a todos? dame una probadita de tus entrañas mientras todavía estás vivo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario