viernes, 20 de julio de 2012

Inaugurando.


A lo largo de mi corta vida he poseído, escrito y me he esmerado diseñando muchos blogs personales. Sin embargo, siempre, siempre la primera entrada del blog es un parto doloroso, sangriento y terrible.

¿Por qué? Lo cierto es que cada vez que escribimos una primera entrada tenemos que asumir que probablemente pocos la leerán y nadie, nadie la comentará. Al menos hasta que tu blog se vuelva muy famoso y fans dedicados sientan curiosidad por los inicios de la plataforma, lo que es ciertamente muy improbable.
Siempre las titulo "Inaugurando" y por más que me  esfuerzo y devano los sesos en ellas, nunca, nunca me satisfacen. En la terrible búsqueda de la primera entrada he probado el comienzo literario, el comienzo frontal, el minimalista. He intentado comenzar de golpe con entradas relevantes, nada de presentaciones, pero siempre sentía que de éste modo faltaba la piedra angular del blog. La... entrada angular.  
Después de todos los comienzos fallidos, siempre intento darme aliento "oh vamos, nadie la leerá, sigue subiendo, sigue actualizando, no dejes tirado el blog por una torpe primera entrada, dijiste que éste sí que iba a ser el definitivo", pero no. Porque soy lo suficientemente obsesiva compulsiva para necesitar comenzar completamente desde cero si la primera entrada no me gusta, y por ende el blog no me gusta, y por ende nada me gusta.

Hoy estoy probando el modelo de primera entrada sincero, con la esperanza - como siempre - de que éste si vaya a ser el blog definitivo.

Dado que probablemente pocos lean lo que acabo de escribir, me pregunto si vale la pena añadir algún tipo de información relevante.
Si asumiera completamente que nadie leerá nada, tener un blog no tendría sentido. Por lo que sencillamente le echaré pa'elante .
Hoy dejaré por aquí, así como casualmente, uno de mis (mejores pero en vano) intentos de primera entrada.

Es ahora cuando, si llegó a leer hasta aquí, que le digo ¡Muchas gracias!
Para terminar, los falsos y arrogantes (siempre muy seguros de sí mismos)añadirían que poco les importa si a alguien le gusta o no lo que están próximos a leer. Sin embargo, lo cierto es que si bien escribo para mí, igualmente espero que les guste. Si no, una lástima.

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